Qué es la impotencia sexual psicológica y cómo tratarla

Por
 En Salud sexual

La impotencia sexual es una de las afecciones más comunes que afectan al hombre.

Paradójicamente, una de las causas más frecuentes no es física, sino que afecta a la cabeza; la de arriba.

Estamos hablando, claro está, de la impotencia psicológica.

Aunque su tratamiento es más complejo que en el de otros tipos de impotencia (por enfermedad, por deterioro físico…), también puede tratarse.

Por eso mismo, hoy en el blog de BIENERGY vamos a contarte qué es la impotencia psicológica y por qué surge, así como los posibles tratamientos a esta afección.

Qué es la impotencia psicológica

La impotencia psicológica es aquella que proviene, en su mayoría, de razones mentales. De hecho, hombres sanos pero que no consiguen una erección fuerte y duradera probablemente padezcan este tipo de impotencia.

¿Has sufrido esto en alguna ocasión? No te preocupes demasiado. El típico y temido gatillazo es más habitual de lo que parece.

Sin embargo, no deja de ser una señal de atención a la que tenemos que prestar atención si nos ocurre de forma frecuente.

Si ves que es tu caso, te recomendamos que pongas en práctica nuestros consejos y, si ni aun así, acudas a un facultativo que te pueda guiar.

Qué causa la impotencia sexual psicológica

Lo de que el cerebro es el órgano sexual más poderoso es verdad. Todo lo que sentimos, percibimos y disfrutamos proviene de una reacción química, y nuestra mente juega un papel fundamental.

Si el cerebro funciona correctamente, se da un mecanismo con reacciones químicas que responden en una activación sexual.

Los sentidos y la imaginación se encargan de provocar una erección y sentirnos excitados. Ambos juegan un papel esencial, y en cada uno de nosotros esto actúa diferente.

Por ejemplo, imagina cómo se sentiría un hombre del siglo XIX al ver mujeres haciendo top-less en la playa. En tu caso, lo verías más normal, y la excitación sería menor, o ni existiría.

Si nuestra forma de procesar los estímulos se resiente, el mecanismo falla y las reacciones químicas no se encadenan. Por tanto, si no echamos leña, el fuego se apaga.

Eso es lo que se conoce como impotencia sexual psicológica. Si esta existe, puede deberse a dos motivos:

Impotencia psicológica por problemas físicos

El agotamiento físico, el cansancio o una alimentación insana alteran nuestro cerebro. Tanto es así, que puede causar que no nos pongamos a tono.

Intenta comer bien y descansar, así mejorará tu estado y tu deseo sexual.

Por otra parte, hay medicinas que alteran la química de nuestro cerebro de forma directa o indirecta.

Si percibes que hay medicamentos con efectos perniciosos para tu salud sexual, consulta con tu médico si puedes dejarlos o hay otra alternativa.

Problemas emocionales e impotencia sexual psicológica

Evidentemente, los problemas emocionales son más difíciles de solventar que los mencionados arriba.

La pérdida de un ser querido, la ruptura con nuestra pareja anterior o la autoestima puede actuar en perjuicio a nosotros mismos.

¿La solución? Acometer los cambios que sean necesarios para reestablecer el equilibrio en nuestra vida.

Nuestro cerebro es un órgano tremendamente complejo y poderoso. Por tanto, cualquier orden de prioridades que tomemos como referencia puede afectar.

Por ejemplo, el aspecto físico, la falta de confianza, etc. Aquí tu pareja puede tener mucho que decir, ya que puede servir de punto de apoyo.

Tratamientos contra la impotencia sexual psicológica

Si con paciencia y apoyo de tu pareja no has solucionado nada, queda ponerse en manos de especialistas.

Dependerá de cada caso, está claro. Sin embargo, en este artículo vamos a mencionarte los tratamientos para la impotencia sexual psicológica más comunes:

Tratamiento psicológico

Sí, hay psicólogos especialistas en estos asuntos. Que no suene drástico, un psicólogo es un profesional de la salud tan “normal” como un dentista, o un traumatólogo.

Recuerda que el tabú que hay sobre acudir al psicólogo es un mito muy dañino hacia nuestra sociedad.

Hoy en día hay terapias avanzadas y concretas sobre la impotencia psicológica. Por tanto, uno de estos profesionales puede ayudarte a mantener el equilibrio y la salud mental que buscas.

Medicación

La medicación puede ser una solución, y más cuando pasamos por un análisis de sangre y descubrimos que tenemos algo bajo algún nutriente. O que hay déficit de algún químico del cerebro.

Por tanto, un correcto análisis médico y las recomendaciones indicadas puede ayudarte a mejorar.

Por otro lado, y aunque NO sea un medicamento (por ende, tampoco necesita receta), siempre te queda BIENERGY.

Nuestro potenciador sexual natural, compuesto a partir de los 12 afrodisíacos más potentes del planeta, mejora la pasión, la libido y las erecciones.

¡No te quedes sin él!

Qué es la impotencia sexual psicológica y cómo tratarla
4.2 (84.76%) 21 votes

Últimas entradas