Los 3 pros y los 3 contras de tener sexo en la playa

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El sexo en la playa siempre ha sido deseo y anhelo de muchos y muchas. Los dos cuerpos ligeros de ropa, el calor del momento, la brisa del mar…

Sea como sea, el sexo en la playa siempre ha tenido algo oculto, algo de prohibido y de divertido. ¿Quién no ha sentido ganas de hacerlo mientras se estaba dando un chapuzón con su pareja?

Pero… ¡quietos un momento! Objetivamente hablando, la playa es uno de los peores sitios para tener sexo. Entonces… ¿por qué nos apasiona? Eso es lo que queremos descubrir en este artículo.

Los pros y contras de tener sexo en la playa

Los pros

Es una experiencia de cine (literalmente)

De aquí a la eternidad es una película de 1954 donde se mostraba el apasionado romance entre Milton Warden (Burt Lancaster) y Karen Holmes (Deborah Kerr).

En ella tiene lugar una de las escenas más románticas, eróticas y mojadas del cine: un beso entre las olas del mar que se grabó para la posteridad.

Aunque puede que los antiguos romanos también tuvieran ese deseo, es a partir de esa película cuando lo de tener sexo en la playa se cogió con fuerza (léase el verbo “coger” en el sentido latinoamericano de la palabra).

De ahí que consideremos el tener sexo en la playa como una de las experiencias más espectaculares que podemos hacer.

2. Es excitante y lo recordarás para siempre

El sexo en la playa tiene algo que… lo convierte en memorable. Al igual que hacerlo a los 18 en el Seat Córdoba de tu padre no es algo que ir contando por ahí, el sexo en la playa tiene algo que lo hace especial.

También es una forma de afianzar la relación de pareja, ya que ese lugar convierte el sexo en algo mágico.

3. El colofón para el amor de verano

Quién no ha tenido un romance de verano… y esto supone el clímax perfecto, nunca mejor dicho.

En verano nos volvemos más excitantes y excitables, de ahí que tengamos muchas más ganas de practicar sexo. Y hacerlo en la playa es un aliciente más.

Los contras de practicar sexo en la playa

1. Es incómodo

La playa es, objetivamente, un mal sitio para tener sexo. Suele haber viento, mucha humedad, refresca de noche, la arena se te cuela por todos lados y los mirones están al acecho.

2. Corres más riesgo de infección

La playa es un lugar público. Como todos, suele haber todo tipo de gente que puede hacer sus cosas donde quiera.

Si tu pareja es una mujer, debes recomendarle que extreme las precauciones, ya que la vagina puede contraer vulvovaginitis.

En cualquier caso, siempre es recomendable usar protección como preservativos para reforzar la seguridad contra las ETS.

3. Mirones y denuncias por exhibicionismo

Por supuesto, al ser un lugar público, al practicar sexo en la playa siempre corréis el riesgo de que os vean.

Si es un mirón, lo más que puede hacer es cortaros el rollo (aunque puede que os excite más, a saber). Si, por el contrario, es alguien más puritano o preocupado de lo normal, puede que llame a la policía y os metan en un lío por escándalo público.

¿Merece la pena tener sexo en la playa?

Si es uno de tus deseos sexuales, por supuesto. El riesgo merecerá la pena y te llevarás para casa una grata experiencia.

En caso de que a ninguno de los dos os convenza eso de tener arena hasta en lo más sagrado, marchaos a casa y hacedlo allí.

En cualquier caso, desde BIENERGY te recomendamos que lo hagas con responsabilidad, protección y consentimiento de tu pareja.

Los 3 pros y los 3 contras de tener sexo en la playa
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